Los polos opuestos se atraen? Como elegir la pareja ideal y no morir en el intento

Se puede convivir con alguien completamente diferente o sólo la afinidad garantiza el éxito de la pareja?

Al principio puede que esta diferencia de carácter y personalidad nos cautive porque lo desconocido siempre capta nuestra atención. Pero a largo plazo hará que salgan a la luz problemas naturales, fruto de esas diferencias. Claro que no podemos ser iguales, pero tampoco completamente diferentes. Las pequeñas diferencias que al principio no molestan en la pareja, con el correr del tiempo se pueden convertir en un gran problema.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Wellesley en Massachusetts y la Universidad de Kansas (EE.UU.) ha revelado que esto sucede más bien a la inversa: las parejas con mayor afinidad son las que realmente sobreviven a lo largo de los años.

Lo difícil atrae, lo imposible seduce, lo complicado asusta, lo extremadamente complicado enamora

Paulo Coelho

El rango de las similitudes es extenso. Los científicos han encontrado que un individuo prefiere como pareja a alguien similar a sí mismo en términos de religión y valores. Igualmente, las mujeres económicamente exitosas quieren esposos que ganen tanto como ellas y las más bonitas eligen a los más apuestos.

 “La gente cree que los hombres dulces y tiernos se quedan con las mujeres más bonitas, pero en la realidad los más simpáticos eligen parejas simpáticas y los metrosexuales generalmente buscan relacionarse con mujeres bellas”, sostiene la socióloga Elizabeth McClintock, de la Universidad de Notre Dame, quien ha investigado a profundidad el tema.

Esto no quiere decir que no sea posible encontrar una pareja ideal en alguien diferente. A veces la diversidad puede darle sabor a una relación, pero según el consejero matrimonial Álvaro Sierra, algunas diferencias permiten a la pareja amarse sin problemas, como por ejemplo, que uno sea bailarín y el otro no. Pero en otras no hay espacio para negociar, como en los valores y principios más cercanos al corazón: “Si yo tengo un profundo sentido de la honradez seré capaz de identificarla en el otro y amarlo por eso. En contraste, difícilmente me podré enamorar de alguien que robe si no comparto esa actitud”. Para la psicóloga Vinita Mehta, entre esos aspectos están además la religión, la orientación política, la inteligencia e incluso la edad.

 La gente difícilmente modifica sus creencias y principios, lo que sugiere que están equivocados quienes se casan con la esperanza de que su pareja algún día cambie.


Angela Bahn

 “Aunque ambos en una relación se influencian, se ha podido identificar que en el campo de la personalidad, las actitudes, los valores y en una serie de comportamientos no hay posibilidad de grandes transformaciones con el tiempo”, manifiesta la psicóloga Angela Bahn.

Sierra señala otro aspecto en el que se pueden prever problemas: las diferencias de nivel social, crianza y nivel intelectual. Un estudio realizado hace unos años determinó que las personas con alto nivel académico tienden a casarse con otras de su mismo nivel. 

“No es un capricho. Esa diferencia realmente dificulta la convivencia”, sostiene Sierra. Otro trabajo, hecho por Nathan Hudson y Chris Fraley, de la Universidad de Illinois, encontró que cuando hay coincidencia en rasgos como simpatía y estabilidad emocional, las parejas están mucho más satisfechas en sus relaciones y por lo tanto perduran en el tiempo.